Cara B.
On Leather Wings es, a pesar de todo, el segundo episodio emitido de Batman. Pero On Leather Wings es, verdaderamente, el primer episodio, desde el motivo evidente (fue el primero en ser producido) hasta el motivo coherente (el primero emitido, The Cat and the Claw Part. 1 , sobre Catwoman, no tuvo su continuación lógica hasta seis episodios después). Como en cada capítulo de la serie, hay un montón de anécdotas, propicias a ser reunidas en una suerte de libro interminable, pero hay una especialmente interesante: el productor, y codirector (para ser más claros, el decorador) Eric Radomski se enamoró de Meredith McRae, voz de la primera femme fatale de la serie, y esto no debería resultarnos extraño: este capítulo deja claro que se trata de una serie en la que los decorados, como en los mejores momentos de Anton Furst en la discutible aportación burtoniana, cobran una vida tan inmensa como en una viñeta y son capaces de relacionarse en términos de igualdad con sus personajes.
Otro ejemplo es respecto a la introducción de los personajes: por un lado está Bullock, el clásico policía de Gotham, corrupto y por el otro, desde la honestidad más pura, aparece James Gordon. En sus charlas con el alcalde Hill, una moneda aparece flotando en la oscuridad: es Harvey Dent. Ha hecho acto de presencia un supervillano a través del recurso más reconocible.: la moneda que vuela hacia arriba y da media vuelta. El fan despierta, abre los ojos y sonríe. El espectador se muestra ambiguo porque dos segundos más tarde descubrimos que sólo hay dos caras en su objeto, porque todavía estamos ante Harvey Dent. El claroscuro otra vez, como la única forma que tienen Timm, Dini, Altieri y todo su equipo para definir a los habitantes de Gotham City que no significan nada (y aquí es dónde Alfred y Gordon ejercen de obligatorias excepciones).
El claroscuro como trueno
Cara A.
“¿Did you see that?” dice un policía de Gotham mientras sobrevalora el episodio. Y, lejos de rendirse al gag final, sabiéndose creador de un mito más allá del tipo de mitificación anterior, el Did you see that se repite.. ¡antes del clímax! Y en los dos casos eran el mismo por duplicado: el Man-Bat y el Batman. O sea, el murciélago.
Man-Bat es, tal vez, el mejor villano del universo del superhéroe en términos conceptuales. Su misma concepción es bastante sublime, sólo hay que ver su nombre, un juego lingüístico que funciona por su premeditada incorrección para no coincidir con el que suponemos es el Bueno, pero la repasaremos: ilustrado por Neal Adams, aparece en los tebeos y en la serie bajo el nombre cívil de Kirk Langstrom. Dibujado era un estudioso de los murciélagos, un doctor que intentaba, en definitiva, mejorar la raza humana. La intertextualidad entre lector-villano-tebeo se ha producido: existe en el universo de un superhéroe que se disfraza, gente que estudia los murciélagos y quiere convertir al superhéroe (que en realidad no lo es, matizo su condición de disfraz) en verdadero superhombre.
Para presentar estos dilemas la serie toma un esquema de whodunit delicioso: las investigaciones se realizan en el zoo de Gotham y entran en escena Kirk Langstrom, su esposa Francine y el padre de ésta última, el Doctor March. En todo momento March parece culpable, tal vez porque su obsesión con las rapaces nocturnas sea lógica, a diferencia de Kirk (y Wayne). Al final descubrimos que es Kirk el que no puede sobrevivir a su obsesión y March era su tapadera. Batman logrará salvarlo a él, aparentemente (el personaje reaparecerá en Terror in the Sky) y todo volverá a la normalidad. O no: Francine vuelve con su marido desnudo hacia un hogar que ya no existe, que les fue arrebatado. ¿Qué ocurre después de que Kirk se desprenda de aquello que le obsesionó? Me gusta pensar que no resulta del todo casual que este sea el único episodio en el que veamos a Batman sangrar porqué, en definitiva, el Man-Bat obliga tanto al señor Wayne a replantearse las condiciones más claras de su naturaleza humana.
Batman frente al espejo.
Descargas: Canal de Batman: The Animated Series en Stage 6 / La serie en español vía Taringa!
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October 25th, 2007 a las 6:53 pm
Grandísima la serie de animación de Batman. Siempre he encontrado un gran parecido en el tipo de dibujo anguloso y el tratamiento de la oscuridad con otra genial serie de animación: “Gargoyles”.
Dr. Zito :
October 25th, 2007 a las 7:22 pm
Se lo confieso, Alvy. Esta es una de mis series favoritas.
El poder de este espisodio es similar al de otros en los que los heroes basados en un animal totemico han de efrentarse con su propia esencia desmadrada y miran al abismo de lo que no quieren ser. Y ya sabe en que otro heroe estoy pensando.
Raul Sensato :
October 25th, 2007 a las 9:43 pm
Man-Bat el más grande!
(ponga aquí unos sonidos sorpresivos típicos de la garganta de chiquito de la calzada)
Es usted un revolucionario!
Higronauta :
October 25th, 2007 a las 11:34 pm
Mire que he visionado veces el capítulo y no había llegado a afilar tanto como usted, en cuanto a Man-Bat y al sangramiento del cruzado enmascarado.
John Tones :
October 26th, 2007 a las 2:09 am
La pochez existencial de Man-Bat frente a la pochez moral de Bat-Man. El espejo en el que se mira la economía de emociones. Anda queeee…
kike :
October 27th, 2007 a las 1:36 pm
Un artículo muy interesante y completo sobre el que es, sin lugar a dudas, uno de los mejores episodios de la historia de los dibujos animados.
Sin embargo no estoy de acuerdo en todo lo que dices. Por ejemplo, Bullock no es corrupto. Lo interesante del personaje es que es desagradable y comete muchos errores pero él se esfuerza por ser buen policía y de hecho más de una vez demuestra su capacidad. Además, estando el bueno de El Joker por ahí suelto no me parece bien decir que “Man-bat es el mejor villano en términos conceptuales”.