Título: Al Salir de Clase // Título original: Al Salir de Clase // País: España // Año: 1997-2002 // Episodios: 1199 // Canal original: Telecinco // Duración episodio: 35 min. // Creador: Pascal Jongen // Directores: Pascal Jongen, Antonio Cuadri, Toni Sevilla, Pepa Sanchez Biezma // Reparto: Marián Aguilera, Mariano Alameda, David Alemán, Fernando Andina, Nela Aragón, Arturo Arribas, Carola Baleztena, Antonio Barroso, Zoe Berriatúa, Sandra Blázquez, Alicia Bogo, Mar Bordallo, Vanessa Borrego, Ferrán Botifoll, Jesús Cabrero, Pablo Calvo, Aurora Carbonell, Berta Casals, Cristina Castaño, Carlos Castel, Pilar Castro, Jesús Cisneros, Víctor Clavijo, Eva Cobo, Fanny Condado, Daniela Costa, Álex Cueva, Leticia Dolera, Mónica Estarreado, Bernabé Fernández, Rebeca Fernández, Patricia Figón, Silvia Fominaya, José Frías, Azucena de la Fuente, Abelardo Gabriel, Rodrigo García, Félix Gómez, Paz Gómez, Andrea Guardiola, Vicente Haro, Iván Hermes, Ángel Hidalgo, Cristina Higueras, Roberto Hoyas, Daniel Huarte, Elena Irureta, Lucía Jiménez, Verónica Jiménez, Javier Lago, Emilio Linder, Helen Lindes, Vanessa Lozano, Nacho López, Pilar López de Ayala, Luis Lorenzo Crespo, Mariano Llorente, Laura Manzanedo, Irune Manzano, Jaime Martín, Alicia Martínez, Athenea Mata, Antonio Medina, Antonio Melero, Maite Merino, Raquel Meroño, Inma Molina, Olivia Molina, Rocío Molina, Luis Montes, José Montó, Carmen Morales, Miguel Ángel Muñoz, Alejandra Navas, Elena Nieto, Rubén Ochandiano, Sonia Okomo, Sergio Otegui, Diana Palazón, Xoel Pamos, Darío Paso, Elsa Pataky, Fran Perea, Javier Pereira, Carla Pérez, Sergio Peris Mencheta, Elsa Pinilla, Laura Pinto, Crisitina Pons, Elvira Prado, Octavi Pujades, Arturo Querejeta, Rafael Reaño, Cristina del Rey, Maribel Ripoll, Maribel Rivera, Prado Rivera, Israel Rodríguez, Albert Roca, Fernando Rodríguez Madero, Ángela Rosal, Vanesa Saiz, Aure Sánchez, Rodolfo Sancho, Beatriz Santana, Alejo Sauras, Úrsula Sebastián, Elena Seguí, Bea Segura, Isabel Serrano, Hugo Silva, Carlos Sobera, Marta Solaz, Ramón Teixidor, Raúl Tejón, Janfri Topera, Francesc Tormos, Pablo Turégano, Carlos Urrutia, María José del Valle, Pilar Velázquez, Ana María Vidal, Cecilia Villareal, Sergio Villoldo, Diana Wrana, Raoul Zadjner // Visionador: Higronauta
Cuando por allá 1997 los productores de Boca a Boca propusieron a los mandamases de Telecinco la creación de una serie juvenil que siguiera la línea de Sensación de Vivir, pero a lo hispánico, poco podían llegar a imaginarse la influencia que tendría en la vida de millones de personitas del territorio celtibérico. Porque lo que se inició como un proyecto más, con una vida presupuestamente limitada, acabó convirtiéndose en la gallina de los huevos de oro, llegando a permanecer en antena hasta el 2002, con mil ciento noventa y nueve (1199) episodios en su haber. A razón de un capítulo diario (fines de semana incluídos) salvo excepciones, y con una cuota de pantalla (aka share) de un 20-25%, Al Salir de Clase se tornó un coloso de la producción nacional, que, hasta día de hoy no ha sido superado (y el que esto escribe duda que se llegue a conseguir jamás de los jamases), no ya a nivel cuantitativo, si no, sobre todo y ante todo, a nivel cualitativo.
Porque de Al salir de Clase se ha hablado mucho, y, la gran mayoría de veces mal. Muy mal. Se la tilda de serie naïf, con interpretaciones sobreactuadas y guiones por y para idiotas. Falacias. Mentiras. Blasfemias. No se dejen engañar: ASDC es la obra cumbre del catodismo reciente y todos los que reniegan de ella, lo hacen, en el mayor de los casos, por puro desconocimiento.
Y es que ASDC tiene mucha más profundidad de la que pueda aparentar en su primer visionado. Si bien a primera vista puede parecer una serie plana y simplona, un estudio más detallado (o un ojo más perspicaz, según se tercie) nos lleva a descubrir distintos planos superpuestos que conforman un todo monumental. Haciendo un símil, ASDC es un preciosista juego de matrioskas catódico.
¿De qué va?
La línea argumental es más simple que el mecanismo de un botijo: vida y obra de un buen número de estudiantes del instituto 7 Robles. Temas como los estudios, los amoríos, las relaciones paternofiliales, las drogas, el alcohol, el sexo, las inquietudes personales y artísticas, la solidaridad, la amistad, la problemática skinhead se dan cinta en esta serie, que, a medida que iban aconteciendo situaciones, iba creando una trama mucho más compleja. Unos cien personajes pasaron por el 7 Robles, la gran mayoría de ellos estudiantes, aunque, en un intento de atraer público de distintas edades, se fueron introduciendo también algunos de mayor edad, como los padres de los jóvenes, los profesores del instituto, que en determinados momentos, asumían un protagonismo y una dependencia tal con el resto que no hubiera sido nada extraño que se hubiera podido llegar a plantear la posibilidad de la creación de un spin-off para ellos solitos. Y aunque hubo momentos en que los guionistas parecían estar algo despistados con la maraña argumental creada, quizás fueron estos los más deliciosos de toda la producción. Así pudimos disfrutar de secuestros, encarcelamientos, lucha de bandas callejeras (al más puro estilo The Warriors pero en versión cañí), incendios provocados, estafas, asesinatos, entierros y un sinfín de delicias a las que, en aquel entonces, no estábamos muy acostumbrados, y que hizo de ASDC una serie de culto por derecho propio.
Características básicas alsalirdeclaseras:
Varios son los elementos que conforman ASDC y que le otorgan su grandeza simpar y desmedida. Entre otros:
- That’s entertainment: Esa es la premisa básica de la serie. De acuerdo que se tratan temas mundanos y que afectan (o afectaban) en mayor o menor medida a los jóvenes del momento, pero eran meros macguffins que servían, simplemente, para llevar a buen puerto el objetivo: divertir y entretener. No se obcequen en buscar filosofías de vida, códigos morales, situaciones ejemplares y demás, porque simplemente, no existen. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, vaya.
- Interpretación: Mucho se ha atacado las dotes interpretativas de los componentes de ASDC y, en la gran mayoría de casos, sin razón. En primer lugar, por el hecho que las técnicas actorales que aquí contemplamos, al igual que el resto de conceptos analizados, no pueden ser medidas con el mismo rasero que para el resto de producciones. Aquí, el hieratismo, la sobreactuación y la hipérbole son meras herramientas narrativas. Al igual que las tramas no pretenden ser un espejo social, los actores no pretenden (ni han de intentarlo siquiera) transmutarse en sus personajes. Es una más de la claves del éxito.
- ¿Por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo?: Hombres con mujeres, hombres con hombres, mujeres con mujeres, hermanos con hermanas. Todos con todos, vaya (A un servidor lo único que le faltó fue el sexo con plantas carnívoras, como afirmaba el tema En la variedad está la diversión). Y es que ASDC rompe arquetipos en el territorio patrio al ser la primera serie que muestra sin tapujos la promiscuidad adolescente, las enfermizas obsesiones sexuales de éstos, y, sobre todo, por ser el primer espacio catódico en el que, no sólo se produce la primera salida del armario de un joven, sino que además, puede contemplarse una escena de sexualidad homosexual sin tapujos. Un canto a Dionisios en toda regla, vamos.
- Relatividad del espacio-tiempo: En contra de lo que nos hallamos habituados, en ASDC el espacio y el tiempo son dos conceptos harto moldeables. Conversaciones y situaciones ya acaecidas se entremezclan con instantes futuribles, y a la inversa. Un suceso puntual en la trama se ve seguido, por ejemplo, de un diálogo previo a éste. Y aunque pueda parecer confuso para el espectador medio, lo que persigue este recurso narrativo es romper con la linealidad, jugar con la continuidad al gusto, siempre en favor de la trama. Lo mismo sucede con el espacio: los objetos, mobiliario y habitaciones no pertenecen a un punto fijo, si no que permutan entre si de una manera maravillosa.
- Autonomía e iniciativa: Pocos personajes verán que se hallen aquí esclavizados bajo el yugo de trabajar para persona ajena. Tampoco encontrarán personajes ociosos. Quien más o quien menos, tiene sus propios proyectos de realización personal, ya sean en el ámbito laboral, ya sea como inquietud personal. Así podemos contemplar como nuestros protagonistas se lanzan sin pensarlo a proyectos como creación de grupos musicales (uno de los pilares de la serie), apertura de negocios propios (tiendas de discos, de cómics, floristerias, de alimentación, programación de videojuegos,etc.), creación de publicaciones propias o inicios de carreras literarias. Un espíritu emprendedor que los creadores querían inculcar a la juventud que visionaba la serie y que ponía como límite para los propios sueños al mismo infinito.
- La música: Como comentábamos, uno de los pilares básicos de ASDC. Por un lado, porque muchos de nuestros protagonistas acabarán formando grupos que conformarán una realidad y ayudaran a crear subtramas dentro de subtramas dentro de subtramas. Ensayos, entradas y salidas, miniconciertos,… una suma de recursos argumentales que los guionistas supieron aprovechar a la perfección. Por otro lado, a partir de la creación del local CBC, un buen número de estrellas de la canción actuarían en la serie (actuaciones irreales de un único tema, sobra decir), como Enriquito Iglesias, Paulina Rubio, Bon Jovi, Lenny Kravitz, Chayanne, Ana Torroja, El Canto del Loco (cuyo líder principal también pasaría a la actuación dentro de la serie, en un amago visionario de lo que vendría a ser Cuenta Atrás), Jennifer López, Sergio Dalma y un largo etcétera.
- Guiones: Surrealismo en estado puro y experimentación plástica con ciertas gotas de parecido casual con la realidad sería la fórmula de ASDC. Personajes que, en momento determinado de la trama, se dirigen directamente al público/cámara para ofrecer sus reflexiones personales; movimientos de cámara vertiginosos para modificar el campo de visión, que, ante la falta de uso y costumbre en este tipo de producciones puede llegar a ser, a veces, algo mareante (pero nunca excesivo). Y aunque ASDC no es una serie cómica (ni lo pretende), aparte de los giros argumentales de la trama, que conlleva que personajes transmuten de un registro a otro en la sucesión narrativa, pueden a veces disfrutarse momentos de un grado tan inverosímil que, además del descubrimiento de sombrero ante la proeza, provocan hilaridad, como, por citar alguno, el momento en que dos deliciosas abuelitas se dirigen a la tienda de discos a comprar discos de bakalao (sic) para amenizar las veladas del casal de ancianos.
- Merchandising: Como buena serie teen que se precie, a ASDC no le faltó su buena colección de mercadotecnia. Durante su emisión podían adquirirse fácilmente posters, pegatinas, reportajes varios y demás elementos que, normalmente, eran objeto de regalo por parte de revistas de lo más variopintas. Caso aparte es la producción de varios discos musicales, bien con los temas del momento y alguna remezcla de la sintonía, bien de los grupos creados dentro de la propia serie, como Tess, que llegó a editar hasta tres compactos. Aunque quizás la obra cumbre de estos productos fuera la novela de 224 páginas, a la cual, por desgracia, el que esto escribe no ha podido hincarle el diente (todavía).
Conclusión (con repercusión)
El éxito mediático de ASDC no se hizo esperar, y una legión de telespectadores se tornaron fans acérrimos de la producción. Una media de tres millones de personas disfrutaban con las andanzas de los muchachos del 7 Robles a diario. Muchas son las páginas webs que se crearon (tengan en cuenta que estamos hablando de hace diez años y que el medio internáutico no estaba, ni de lejos, tan extendido como en estos tiempos), incluída la propia cadena, Telecinco, que facilitó mucho material y promovió, sobre todo, el fenómeno de comunidad mediática, facilitando que los seguidores tuvieran un espacio donde encontrarse, intercambiar opiniones y experiencias personales para con la serie.
Aún así, la longevidad de este medio virtual es finita, y la gran mayoría de páginas, incluida la oficial, cayeron en la inopia, siendo cerradas progresivamente hasta casi no poder encontrarse, a día de hoy, webs dedicadas a esta gran serie. Una lástima, porque con la escasa memoria histórica de la que goza este país, esto podría llegar a facilitar que ASDC cayera en el olvido en una o dos generaciones venideras, a más tardar. Sintámonos orgullosos pues que, gracias a ese invento que es la Televisión Digital Terrestre sumado a la falta de proyectos/presupuestos de Telecinco, a día de hoy sea posible revisionar y rememorar esta joya catódica en Telecinco Estrellas. Aún así, el que esto firma opina que es de cajón que ASDC debería tener su edición en formato digital de manera obligatoria. Peores producciones se han realizado, y ya campan a sus anchas por las estanterías de comercios y kioskos varios.
A destacar tambíen la capacidad que ha tenido la serie para servir de trampolín a la gran mayoría de actores que ahora campan a sus anchas por producciones catódicas y cinematográficas variadas (por citar algunos: Pilar López de Ayala, Lucía Jiménez, Carlos Sobera, Víctor Clavijo, Raquel Meroño, Alejo Sauras, Leticia Dolera, Elsa Pataki… ). Toda una demostración empírica de que este país, a estas alturas de siglo, estaría carente de buenos actores si no hubiera sido por la cantera alsaliredeclasera. Otros probaron suerte en la música con mayor o menor suerte, como Fran Perea (que entre su participación aquí y en Los Serrano, ha conseguido formarse una carrera musical sólida), Elsa Pinilla y Laura Pinto, componentes de Tess (grupo creado en la ficción de la serie cuyo primer larga duración alcanzó el Disco de Oro) o como Daniel Huarte (aunque este, para qué negarlo, no ha tenido la misma suerte, y su disco sigue llenándose de polvo en las estanterías de una tienda discográfica cualquiera).
Después de ASDC
En la historia patria del rayo de tubos catódicos, existen un número límitado de series y programas que pueden considerarse puntos de inflexión básicos, a partir de los cuales nada vuelve a ser lo que era. Una de ellas, han adivinado, es ASDC. Y no sólo por todo lo que se ha comentado aquí sino, sobre todo y ante todo, porque hasta ese momento no existían series por y para adolescentes (alguna que otra producción hubo en el pasado añejo, pero ni de lejos con la repercusión mediática y social de ésta). Y es que ASDC creó escuela. A partir de su estreno, un buen número de productoras se quisieron apuntar al carro del fenómeno, pero, por motivos obvios, sin alcanzar las cuotas de calidad y originalidad que se alcanzaron aquí. Proyectos posteriores que obtuvieron hordas de seguidores teenagers como Compañeros, que llegó incluso a gozar de su propio estreno cinematográfico, Un Paso Adelante (aka UPA Dance) y demás son herederos directos de ASDC, pero sin su frescura y su buen hacer. Porque Al Salir de Clase fue un fenómeno irrepetible. Y eso es lo que conforma las obras maestras. O sea.
El análisis deconstruccionista de Al Salir de Clase, por envergadura y duración, plantea una serie de problemas previos que se ha creído necesario solventar antes de dar paso al estudio pormenorizado de los distintos capítulos. Al tratarse de una serie con un número ingente de personajes interrelacionados nada mejor que realizar una somera exposición de los caracteres, para que así no tengan excusa alguna para perderse en la deliciosa maraña argumental a tratar. QUIÉN ES QUIÉN EN ASDC (Nota: El análisis de los personajes puede estar sujeto a cambios a medida que vaya avanzando la trama. Así mismo, según vayan apareciendo y
Aunque resulta irónico tratándose como se trata de un serial catódico, la grandeza de este primer episodio de Al Salir de clase radica en su nivel de concreción, hasta el momento inigualable en lo que a producciones españolas se refiere. En apenas escasos seis minutos, y dividido únicamente en tres escenas, los guionistas de la serie ya nos han mostrado a todos los personajes importantes sin que por ello la trama parezca forzada de forma alguna. Pasen y vean La construcción de la primera escena es un claro ejemplo de como alterar la argumentalidad de la narrativa, creando al expectador menos
Si el primer capítulo de Al salir de clase servía como acto presentativo de todo el elenco de protagonistas que conformarían la serie en esta etapa, este segundo viene a cimentar las bases de los temas que serán desarrollados a posteriori. O, lo que es lo mismo, elementos introductorios a los arcos argumentales iniciales. A saber: A. VIH Un asomo de esta pandemia se mostró en los primeros compases de la serie, abriendo la dudosidad aterradora que Iñigo estuviera afectado debido a su contacto con su amiga/amante fallecida. La sombra planea aquí de una manera más amenazadora, con toda la família al
Comentábamoslo en atículos anteriores: una de las grandezas básicas de ASDC es la reivindicación del «querer es poder». O, como afirmaba el maestro Yoda, «No lo intentes. Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes», una máxima que en este capítulo, toma elevadas connotaciones ulteriores. Begoña, la heredera de Alexis Colby En primer lugar, nuestra siempre admirada Begoña, aquí continúa conformándose por derecho propio en la Alexis Carrington Colby celtibérica por excelencia. Un rol que llegará a asumir en tiempos venideros, y que la inane crítica catódica no ha sabido, ni aprovechar ni asumir, relegándola al injusto abismo del olvido. Con el
Haciendo honor a su título, El primer beso es un capitulo de clara vertiente sexual que, a la par que sirven de estado embrionario para futuras tramas, revoluciona (otra vez) el catodismo celtibérico introduciendo por primera vez la educación sexual dentro de un espacio serial de ficción. Recuerden, queridos lectores, que finalizábamos el capítulo anterior con Carlota y Alberto en estado semitraumático tras haber descubierto, oh tristeza, oh dolor, que el profiláctico que estaban usando mientras practicaban el fornifolle habíase roto con las obvias consecuencias que ello comporta. La situación se torna tensa por momentos. Ambos dos, candorosas ánimas amatorias sin
Hoy nos encontramos con un episodio dual. Y no porque conste de dos idiomas, si no porque las situaciones y personajes se nos presentan a pares. Para empezar, el tíulo del capítulo hace referencia a dos elementos novedosos: por un lado los intentos de Raquel de fornifollarse a Iñigo, convirtiéndose así en rival de Silvia. Por otra, en la llegada de una nueva femme al barrio que, bajo una dualidad (otra más) intrínseca (ver apartado Who's that girl para más datos) se convertirá en rival de Begoña. Pasen y lean. La loba y el pollito "En las noches de luna me siento
CUÉNTAME UN CUENTO «Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratar de ocultarla es la mejor manera de adaptarse a la realidad» David Viscott "Érase una vez, una bella mujer que casóse con un apuesto adinerado. Marcháronse a hacer las Americas, creando allí sus propios negocios. Y parece ser, no les iba nada mal. Todo era felicidad y abundancia, y, como es normal en estos casos, al poco tiempo, fruto del amor, nació un vástago que se conformaría en digno heredero de todo aquello. Cuando éste hubo crecido, lo mandaron a Estados Unidos a que se formara y se hiciera un hombre de
La séptima entrega de Al Salir de Clase es, simplemente, un mero episodio de continuidad, donde todo o casi todo lo que acontece, no es que no sea destacable, sino que no tiene importancia para con el devenir de las distintas tramas y subtramas. Aún así, como cada entrega de ASDC, esto no implica que resulte carente de interés. CATODISMO EXPERIMENTAL Y PEDAGÓGICO «El más largo aprendizaje de todas las artes es aprender a ver» Jules de Gouncourt Delimitemos el marco contextual: nos hallamos en 1997 en el séptimo capítulo de una serie que todavía está por despegar. Como buen reducto todavía no explotado,
18 SEGUNDOS La grandeza de ASDC supone que 18 segundos son más que suficientes para realizar una puesta en escena del estado situacional actual de Íñigo. PLAY... [youtube rOMlpFtnI0E] El Momento se inicia con una Charo despidiéndose de nuestro zagal, propinándole una serie de cariñosas palmadas faciales, en claro acto afectivo y animoso, de cara a un futuro próspero, que viene claramente marcado por dos factores vitales: la inauguración y puesta en marcha del negocio y los resultados de los análisis de VIH. Música melódico-calmosa y un Íñigo meditabundo en esa futurabilidad, que, en un instante de pensamiento negativo, pudiera no ser tan
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