ELITEVISION March 12, 2010

www.elitevision.tv

  • Archivos
  • Enlaces
  • Series

Los Teleñecos por Raul Minchinela

Título: Los Teleñecos // Título original: The Muppet Show // País: USA // Año: 1976-1981 // Episodios: 120 // Canal original: Associated TeleVision (ATV-ITV) // Duración episodio: 30 min. // Creador: Jim Henson // Director: James Frawley, Brian Henson, Jim Henson, Frank Oz, Tim Hill, David Gumpel, Kirk R. Thatcher // Voces: Jim Henson, Frank Oz, Jerry Nelson, Richard Hunt, Dave Goelz, Steve Whitmire, Louise Gold, Kathy Mullen, Eren Ozker, John Lovelady // Visionador: Raúl Sensato

Prólogo: La vanguardia de trapo

Fecha de publicación: September 30th, 2007

Es hora de poner la música, y es hora de encender las luces. Es hora de conocer los Teleñecos.

Esa es la primera frase de la sintonía de Los Teleñecos. Y es la única frase inocua de toda la cabecera. Todo lo demás nos dice exactamente qué separa esta serie de todo el resto de la televisión mundial.

Es habitual que las cabeceras de los programas de televisión sean identificativas del argumento: las de detectives sugieren misterio, las de culebrones de terratenientes sugieren lujo, las de ciencia-ficción sugieren lo desconocido. Los Teleñecos también muestran sus intenciones en la cabecera, pero no son argumentales. Van más allá. Vean los dos primeros párrafos de la sintonía:

Es hora de poner la música. Es hora de encender las luces
Es hora de conocer a los Teleñecos en el Show de los Teleñecos
Es hora de maquillarse. Es hora de vestirse bien.
Es hora de conocer a los Teleñecos en el Show de los Teleñecos

(Waldorf) “¿Por qué volvemos siempre?
(Statler) “Creo que no lo sabremos nunca”
(Waldorf) “Es una especie de tortura…”
(Statler)“…tener que ver el programa”

Las voces de Waldorf y de Statler vienen de dos peluches ancianos colocados en un palco que no abandonarán nunca. Y hacen algo poco habitual en televisión: dejar claro desde el principio que el programa, el propio programa, es una mierda. No son los típicos abuelos, público de teatro de variedades, que se traga lo que le echen, sea una vedette, un cantante o un acróbata. No, esos abuelos son el público con criterio, moderno, que se está alejando conscientemente de ese tipo de espectáculo. La sintonía de Los Teleñecos nos dice que vamos a ver un programa de variedades (un remedo del espíritu que ha encarnado los últimos años Noche de Fiesta en TVE1) que sabe que juega a ser un programa de variedades y que sabe que nosotros entendemos el juego. La sintonía de Los Teleñecos, totalmente representativa del espíritu del programa, es puramente posmoderna.

Lo posmoderno es un término un tanto confuso –se aplica a demasiadas cosas- pero uno de los argumentos constantes es éste: en la obra posmoderna, el objeto es consciente de lo que es. La novela es consciente de que es una novela, un conjunto de letras impresas, generadas por un hombre que teclea, y te habla de qué significa ser sólo unas manchas de tinta, o te dice qué le está pasando al escritor mientras está escribiendo ese párrafo en concreto. La obra posmoderna viola (o trasciende, según gustos) el propio universo de ficción en el que habita y deja entrever la materia que lo constituye.

El programa de Los Teleñecos no sólo es posmoderno, sino que es un extremo del posmodernismo. Son conscientes de que no son un espectáculo de variedades, son conscientes de que las bambalinas son tan públicas como el espectáculo -todo el desarrollo de historias y personajes se construye entre bastidores-, son conscientes de que son personajes de ficción, son conscientes de que son objetos inanimados, y son conscientes de que todo eso es una mierda.

Pero aún hay una vuelta más de tuerca. Los Teleñecos no es una serie policial, ni un western, ni una telecomedia hogareña, por una razón particular: por venganza.

En el teatro de variedades y en el café cantante, los ventrílocuos siempre han sido contenido de relleno. Los cantantes, las vedettes, los magos, los acróbatas y los humoristas siempre han mirado con desprecio a los ventrilocuos. Y a los titiriteros, que ni siquiera disimulan la boca al hacer la voz del personaje, ni les cuento. Los Teleñecos es la venganza de los titiriteros, dejando en evidencia a toda una tradición, demostrando que, ellos solos, pueden convertir en espectáculo para adultos el cadáver boqueante del café cantante.

Con todos esos argumentos, uno debe toda su admiración cuando descubre, acudiendo a los números, que ese ovillo perversamente enmarañado es el programa de más éxito de la historia de la televisión. No podíamos dejarlo pasar. Eso hay que contarlo, entrega por entrega. Y lo contaremos.

Todos los posts de Los Teleñecos



S01, EP01 - La primera en la frente

En base a lo que les dijimos en la anterior entrega, Los Teleñecos no podían comenzar más centrados. Fueron directamente a sangre. En el primer capítulo arrancan vendiendo como superestrella a una cabeza de cartel segundona -que ellos saben que sabemos que es segundona-, y en los dos primeros números, sucede en escena lo innombrable. En el primero, las coristas le indican insistentemente al cantante que lo está haciendo como el culo. En el segundo, el artista sale de escena a mitad de acto, abucheado. Esto es lo que se llama comenzar por donde duele. Toda esta primera entrega va a

seguir leyendo >>


S01, EP02 - Notas sobre la vergüenza torera

El segundo capítulo de Los Teleñecos, con las tesis del programa ya establecidas, nos presenta por fin el perfil de los personajes. Primero es el alma y luego es la carne. En esta entrega, la invitada estelar es Connie Stevens -Connie es abreviatura de Concetta, pronunciado conchita, sin zeta - que es una actriz con una trayectoria un tanto tambaleante (Maverick -la de la tele-, Sargeant Pepper’s Lonely Hearts Club Band -con los Bee Gees-, obras de teatro con Anthony Perkins…) pero que se conservaba en el papel cuché gracias a una llamadita de Elvis Presley que la invitó a

seguir leyendo >>


S01, EP03 - La modernidad vs el cabaret, a tres asaltos

Siempre fieles a nuestra perspectiva, el programa de esta semana tiene el mejor invitado posible. La estrella de esta noche es Joel Grey, un actor que recibió repetidos premios por ser el mejor secundario en Cabaret: uno en 1967, por la versión en teatro, y otro en 1972, por la versión en celuloide. Pocos actores han logrado recibir esos premios por un mismo papel, pero lo que a nosotros nos interesa se condensa en tres palabras mentadas: cabaret, estrella y secundario. Que, conforme a lo expuesto hasta hoy sobre la serie, ofrecen una exposición de cuerpo presente de los objetivos

seguir leyendo >>


S01, EP04 - Construir tras la batalla

En este cuarto capítulo, los ataques al show business se dan por terminados. Es plaza conquistada. Este episodio es en realidad el primero, pues se escribió como piloto, y es el que da fe de que todo lo que les hemos contado hasta el momento fue una prioridad, por encima de la creación de los personajes que luego pasaron a la historia. Por si un fracaso de audiencia no permitiese desarrollar los Teleñecos, había que dar las patadas por delante. Cuando les dijimos "luego vendría todo lo demás"... venía a ser prácticamente ahora. El cuarto episodio de los Teleñecos

seguir leyendo >>


S01, EP05 - El primer destello cegador

Si medio mundo conoce a Los Teleñecos es porque, aparte de las lecturas más o menos ocultas que les hemos hecho hasta ahora, hay instantes extraordinarios e inolvidables. Uno de ellos es este quinto programa, que revolucionó la serie en muchas direcciones. El primer gran episodio, la pieza clave de su invasión mundial. Nuestra estrella esta semana es Rita Moreno, de nacimiento Rosita Dolores Alverío. Un personaje a destacar desde todos los ángulos. Es la gran dama de West Side Story. Su voz estuvo en muchos de los doblajes de dibujos animados norteamericanos que nos sonaban a acento exótico. Su catálogo

seguir leyendo >>


S01, EP06 - Lo duro que es dejar los viejos hábitos

Viajamos en el tiempo y volvemos a los Teleñecos de siempre. Los de la bronca, los de callejón, los que levantan el telón y nos dejan ver las bambalinas remendadas y descascarilladas. Los que continúan su venganza sobre el café cantante y el espectáculo de variedades. Nuestra estrella esta semana es Jim Nabors, que en 1960 obtuvo tanta fama interpretando al inocentón Gomer Pyle en la sitcom The Andy Griffith Show, que protagonizó una sitcom spin-off titulada, lógicamente, Gomer Pyle. Nabors tuvo en 1969 y en 1974 su propio programa de variedades -y decir “tuvo” significa “su nombre salía en el

seguir leyendo >>


S01, EP07 - Una mala tarde la tiene cualquiera

Aquí en España, nos gustan mucho las historias donde las estrellas caen en el ridículo, y no nos cansamos de que escuchar aquella actuación en la que la celebridad tocó fondo en público. En nuestra elitevisiva opinión, no son los momentos peores. Para una verdadera estrella, no hay nada tan deprimente como los momentos de mediocridad. De insultante mediocridad. El capítulo de hoy es uno de esos momentos funestos para una leyenda. Es una entrega mala, y lo que es peor, mediocre. La estrella de esta noche es Florence Henderson, cuyo currículum destacable se limita a ser la mamá Carol de

seguir leyendo >>


S01, EP08 - Vestuario y peluquería no te dejan ver el bosque

¿Qué sucede cuando eliminamos a los actores y ponemos en su lugar a creadores? ¿Qué sucede si en lugar de celebrar los focos y los trajes entallados, destacamos a un compositor poco atractivo, un hombre de la parte de atrás del proceso teatral? Les digo lo que sucede: no puedes dejar de pensar en la ropa y en los peinados. Esta semana el relumbrón y la brillantina son sustituidas por el hombre de detrás. Nuestro invitado es Paul Williams, compositor de muchos éxitos de los primeros setenta y de buena parte del repertorio de los Carpenters, lo que le convierte en

seguir leyendo >>


S01, EP09 - El lastre del prestigio internacional

Tras meses intentándolo, por fin llega a Los Teleñecos el estándar de figura de primera línea mundial. El nombre que conoce todo el mundo, aunque sea de oídas. En el capítulo de hoy tenemos a La Voz. Ya sé que a base de machacarlo en los telediarios, ustedes están convencidos de que La Voz es Frank Sinatra, pero les bastará acudir a las hemerotecas para comprobar que Aznavour superó muchas más barreras. Si miran en la Wikipedia inglesa, verán que le califican como “El Sinatra francés”, que es como decir que Carlos III es un rey con nombre de

seguir leyendo >>


S01, EP10 - Un final de los nuestros

En lugar de ceñirnos al capítulo, esta vez acudimos primero a la presentación que realiza, en la edición comercial, Brian Henson, hijo de Jim Henson. Transcribo y resumo: "los guionistas de humor son geniales creando comienzos... pero luego no se les ocurre como terminarlos. Os contaré uno de los grandes secretos de los Teleñecos: a mi padre se le ocurrió que si no sabes cómo salir, optas o por explotar algo, o por comerte algo, o bien lanzas pingüinos por el aire". Vamos a tener muchas explosiones, pocos objetos que se coman en escena, y ningún pingüino volador. Pero definitivamente, nos

seguir leyendo >>


S01, EP11 - La bondad no entra en los telediarios

Nuestra invitada de hoy es Lena Horne, una cantante de Jazz con tres razas en su árbol genealógico, que formó parte del mítico Cotton Club en los años treinta. Horne fue un clásico del Jazz en la televisión, y el número de programas en los que actuó es un catálogo de lo mejorcito de la historia catódica norteamericana. Horne ganó tres Grammys, incluido uno a toda su carrera. Y no tiene biopic porque la chica que la iba a protagonizar revolucionó al país enseñando un pezón en un partido de fútbol norteamericano. Con esa peli, tendríamos su trayectoria algo más

seguir leyendo >>


Creado con WordPress por eunice szpillman - Elitevisión (cc) 2007 - contacto(en)elitevision.tv