ELITEVISION December 26, 2009

www.elitevision.tv

  • Archivos
  • Enlaces
  • Series

Pinky y Cerebro por Alvy Singer

Título: Pinky y Cerebro // Título original: (Steven Spielberg presents) Animaniacs/(Steven Spielberg presents) Pinky and The Brain // País: USA // Año: 1993-1998/1995-1998 // Episodios: 24/65 // Canal original: The WBl // Duración episodio: 11/22 min. // Creador: Tom Ruegger // Directores: Liz Holman, Al Zegler, Charles Visser, Audu Paden, Kirk Tingblad, Nelson Recinos, Russell Calabrese, Jon McClenahan, Rusty Mills, Mike Milo, Barry Caldwell // Reparto: Maurice LaMarche, Rob Paulsen, Roddy McDowall, Tress MacNeile, Billy West, Maurice La Marche & Rob Paulsen, Ernest Borgine, Tress McNeille, Eric Idle, Nora Dunn, Townsend Coleman, Paul Rugg // Visionador: Alvy Singer

Piloto: El cerebro de todo esto

Fecha de publicación: September 30th, 2007

Ocurrió de algún modo concreto, sin relación aparente. Pero lo importante es que esto pasó. A principios de los años noventa (les hablo de USA) algunos creadores se infiltraron en el mainstream más descarado para llevar la ficción a la posmodernidad absoluta (o al menos llegó a su máxima expresión), que ya se había alcanzado en otros géneros en los ochenta plenamente (me refiero al cine fantástico, de horror y similares, claro). Y entre estos creadores destacan guionistas como Shane Black (El Último Boy Scout, El Último Gran Héroe) o… Tom Ruegger.

Esa visión postmoderna (de explicarlo todo, de reformular viejos mitos) ya estaba también en la animación ochentera: Muppet Babies, A Pup Named Scobby Doo y los Flinstones Kids eran éxitos previos, sobre los que Ruegger pudo asentar la producción de su primera obra magna: Tiny Toons. Y les hablaré de Tiny Toons (y del trabajo previo como colaborador de Ruegger) para que todo el análisis que haré (posteriormente) de Pinky y Cerebro todo tenga un contexto, un sentido para que podamos ver fruto de qué vienen esos dos personajes y sobre qué antepasados rueggerianos ascienden.

Ruegger
había trabajado en muchos shows de animación pero si rastrean bien su influencia está presente en dos de ellos: Yogi’s Treasure Hunt y The 13 Ghosts of Scooby-Doo, dónde nuestro creador ya da muestras inequívocas de su estilo y de su concepción del cartoon como algo eminentemente pop (que debe hablar en esos términos). Yogi’s Treasure Hunt es básicamente un Indiana Jones con el gang del Oso Yogi (una reunión de varios personajes conocidos de la Hannah-Barbera que incluye a Huckleberry Hound, Super Fisgón y Despistado, El León Melquíades, Canito y Canuto y Caballo Loco McGraw) que ya es una idea bastante afín a Ruegger: la reinvención de sus clásicos en un contexto completamente nuevo (el jefe del grupo es Don Gato). En esa línea podemos situar su trabajo en The 13 Ghosts of Scooby- Doo: Ruegger quiso situar al Scooby Gang en un contexto más actual incorporando incluso un mentor, Vincent Van Ghoul, una suerte de Vincent Price que se revela una declaración de intenciones. La serie ya vive y juega con todos los elementos cien por cien rueggerianos: uno de sus episodios más memorables (y posiblemente mi favorito), Horror Scope Scoob presenta al equipo cazando fantasmas… ¡en un show famoso de televisión de un tal Boris Kreepof! En ese espíritu se presentan los escasos episodios: It’s a wonderful Scroob presenta una relectura paródica del clásico capriano pero a la vez una relectura de la psicología de Shaggy y compañía en su premisa (sin duda alguna el episodio de Buffy que partía de la misma premisa tenía resultados muy parecidos). Los títulos de cada episodio adaptan siempre una referencia a la cultura pop afín a la temática del a serie: nunca esta característica (aparentemente un chiste) había sido tan definitoria de la filosofía y actitud de Tom Ruegger en sus cartoons.

Y tras este paso, llegamos a Tiny Toons, esa mezcla maravillosa de encargo (la consecuencia del éxito de los shows mentados ahí arriba llevó a Terry Semel a querer hacer lo mismo con los Looney Tunes) profundamente falso, y de primer trabajo completamente artístico: a diferencia de los shows de los que parte, Tiny Toons incluye reconocibles versiones jóvenes de los caracteres en los que se basa… interactuando con los mismos personajes-raíz, que son secundarios de la serie. O sea: los Tiny Toons eran alumnos de los Looney Tunes en la Looney University (pese a ello, una high-school en toda regla: en uno de los episodios Plucky inventa una máquina del tiempo para entregar a tiempo sus deberes), un espíritu que encajaba perfectamente con el Steven Spielberg de entonces, satisfecho con la idea de los cartoons como secundarios en un mundo imaginario, como demostró en la portentosa y gloriosa Who Framed Roger Rabbit?, una película con muchas ideas que Ruegger y su equipo supieron llevar más allá. Hablar de Tiny Toons en profundidad nos llevaría una eternidad (debido a su velocidad y referentes que se multiplican) pero para dejarlo claro: en ella, un animador está trabajando en una serie sobre un niño pijo (Montana Max, mezcla perversa de Yosemite Sam, Ted Turner y Tony Montana) cuando, por consejo de Bugs Bunny, decide hacerla sobre conejos. Cuando va creando todos los personajes, el propio Montana Max roba los guiones para reclamar que se siga haciendo el Montana Max Show. Con esta atrevídisima y moderna metaficción, que todavía no supera ninguno de los gags-enlace de Family Guy (hasta su sintomático Meet the Quagmires dónde empieza a haber, al fin, algo de reescritura), Ruegger nos narra su pulso creativo con la Warner Brothers para llevar a cabo su creación a buen puerto (Bugs Bunny como consejero no deja de ser recuperar el espíritu más alocado de cierta época). A pesar de que su piloto fue emitido y tuvo un éxito bastante notable, Tiny Toons ha sufrido la censura: en su episodio homenaje a la EC, Toons of the Crypt, y en One Beer. Toons of the Crypt incluía una maravillosa y blanquinegra relectura de la noche romeriana pero con mascotas vivientes, lo que la entronca directamente con el universo de Stephen King. One Beer era un capítulo sobre los peligros de la bebida, cancelado por si los niños lo veían divertido (también era un repaso a como el POP ha visto a los borrachos en el cine) y en su final (nuevamente metaficticio y entroncando con el espíritu de Roger Rabbit: nuestros personajes NO iban bebidos, lo simulaban en su estudio). Buster aseguraba, a modo de parodia de la reacción posterior a ser prohibido, “I hope the kids got the message“. Los niños quizá, pero los productores….

Tiny Toons inaugura también su reflexión pop a la música: no sólo va por los famosos temas de They Might Be Giants (Particle Man y su cover de Istanbul) sino por su particular versión de clásicos como Yakety Yak (un didáctico cuento de recoger tu habitación pero también en spéedica merrie melodie), Do you love me? (convertido en odisea de amor imposible irresistible llena de metáforas sexuales: el video se inicia con Buster realizando movimientos abiertamente sospechosos sobre Babs), y el mejor de todos ellos: el It’s in His Kiss cantado por Babs, que se convierte en una oda al amor monstruo-normal a través de un repaso de clásicos del fantástico como La Novia de Frankeinstein y King Kong. O sea, la propuesta del amor fou del Do you love me? llevada al extremo. Cabe señalar que todas las canciones son rigurosos playbacks: el hecho de querer descontextualizar la original es más que evidente.

Avalado por el éxito de Tiny Toons, Tom Ruegger da el lógico paso más allá: inventar sus propios personajes. Y Animaniacs es el resultado del amor de Ruegger por los momentos más inequívocamente locos de Tex Avery. No me cuesta nada imaginar al joven Ruegger viendo Who Killed Who y maravillándose acerca de la posibilidad de los cartoons como juego con el resto de la ficción por tener su propio lenguaje, esta vez creando completamente sin partir de la actualización clara. El nacimiento de Pinky y Cerebro está basado según dicen en la personalidad de dos de los colegas de Ruegger en Tiny Toons: Eddie Fitzgerald y Tom Minton. O sea, que la serie nace de la misma experienca de Ruegger como creador, ya no necesita recurrir para la estructura misma de sus personajes a los CLÁSICOS. De ese síntoma de evolución y consagración de un estilo, llevado al límite en Animaniacs, explorado a modo de jam session interminable en Pinky and The Brain, intentaré hablarles en el análisis de cada episodio, y también de las otras referencias que atesoran sus dos ratones protagonistas, más allá de la anécdota de la inspiración.

Todos los posts de Pinky y Cerebro



S01 - EP.01 Das Mouse

Pinky: (After Brain escapes from his cage) Boy, that was a good one Brain! Brain: They are all good ones, Pink Obertura Norteamericana. [youtube iJPFSNu_QNs] El primer episodio de Pinky y Cerebro se distingue radicalmente del primer corto que vimos. En el primer corto se presentaba la conquista del Mundo como algo al alcance de nuestros Televisores: efectivamente Win Big (su primer corto) no era otra cosa que una sátira de los programas y concursos como único recurso para convertirnos en alguien del poder, lo que no deja de ser una ironía cargada de verdad. Pero si pensamos en el primer capítulo

seguir leyendo >>


S01, Ep. 02 - Of Mouse and Man

Como siempre tras la overtura que sintetiza a medias, o quizá con la entereza de la poca atención, la sc-ifi cincuentera con sus diversas ramificaciones (realidad nuclear, campañas y ads ahora objeto de culto en la mayoría de la blogoesfera postcultural, que no subcultural pese a lo que digan), sale el título y ahí mi perplejidad. Of Mouse and Man. Este guiño es obvio pero no deja de tener su miga, ¿eh?. Pues no, no es obvio: no sólo es una reescritura con un uso del humor absolutamente glorioso (Of Mice and Men) sino que también es un episodio de

seguir leyendo >>


S01, Ep03 - Gollydzilla / That Smarts / Brainstem

La cultura de ayer, hoy y pasadomañana en tres fáciles diagnósticos. 1. La herencia y resurrección de lo pop como histórico (Gollydzilla). 2. El humor absurdo como única herramienta posible para hablar de la metafísica (That Smarts). 3. La canción popular del siglo diecinueve como pilar de la educación norteamericana. (Brainstem) Punto Uno. Godzilla es uno de los primeros monstruos más visibles de la mal llamada cultura popular, que tiene su sentido si se varia el significado inicial, que supone seguir dando la razón a las universidades sobre la existencia de una Alta Cultura, y de lo Pop como algo referido al pueblo. Hubo un

seguir leyendo >>


S01, Ep04, Sketch01 - Pinky and The Fog

El tercer y el cuarto episodio comparten la misma estructura: dos historias cortas y una canción aparentemente educativa pero que también es un magnífico gag fuera de contexto sobre el savoir faire popular más estimulante. La primera y segunda historia tienen una regla fija y es la de que su complementariedad debe ser siempre discutible, arbitraria y hasta inexistente de no ser por el nexo común de la serie. Wellesianismo primero, uso de la radio: [youtube IQT5-zx_M-0] Uno de los motivos más recurrentes de la serie es la de los medios de comunicación como forma de conquista del poder, lo que implica

seguir leyendo >>


S01, Ep04, Sketch02 - Where no mouse has gone before

To Boldly go where No Man Has Gone Before recitaba William Shatner en el piloto de Star Trek mientras la Enterprise se alejaba. Douglas Adams recitó a costa de su imperio "to boldly split infinitives that no man had split before". Aunque seria Futurama la que se ocuparía de ampliar sus guiños hacia el imaginario de la serie de Gene Roddenberry y el mundo Adamsiano, la serie auspiciada por Tom Ruegger y Steven Spielberg no desdeñó hacer su propio chiste absurdo a costa del universo trekkie sin que ello le llevara a realizar una parodia más o menos literal, porque

seguir leyendo >>


S01, Ep04, Sketch03 - Cheese Roll

[youtube aQ6wUNLCIhU] Semper Fidelis, marchita militar de John Philip Sousa es la elección (rítmica) de este Cheese Roll. Hay un par de consideraciones: la influencia principal del jazz en su creación fue la música militar europea, ragtimes y cantos afroamericanos aparte. Semper Fidelis fue la segunda marcha de Sousa, justo después de la Gladiator March y fue escogida el himno de los marines. El escogido para cantar la marcha es Pinky. Ante todo esto solo cabe decir Narf. Y otra cosa: el que escojan la música clásica (tardía, pero clásica al fin y al cabo, popular y con connotaciones evidentes) para

seguir leyendo >>


S01, Ep05 - Brainania

La pregunta reaccionaria: Pura sensibilidad. ¿Adónde van esos millones destinados a un Tercer Mundo que cada vez está peor? La respuesta: El dinero va al país, pero siempre que éste ejerza de basurero (a ser posible, nuclear) de Estados Unidos. La frase del episodio: Pinky, esta noche vamos a utilizar el poder de la electricidad estática para conquistar el mundo. El gag increíblemente sutil: Lo desencadena la frase anterior de forma inevitable: ¿por qué a Cerebro se le ocurren ideas sumamente estúpidas de inteligentes que parecen y Pinky da por bobo con ideas sumamente inteligentes? En este episodio está la confirmación de

seguir leyendo >>


S01, Ep07 - Napoleon Brainaparte

En anteriores epsodios...... La mayoría de amables lectores se preguntarán el motivo, un tanto abrupto, de la inexistencia del episodio 6, TV or not TV. El motivo queda respondido aquí: Peter Hastings, productor de la serie, toma el mando y su esplendor creativo en la serie, y por motivos puramente de emisión, Napoleon Brainaparte debe analizarse antes. Porque es el último capítulo en el que Hastings muestra su discreción y el primero en el que fuerza un desequilibrio evidente. Loy y Hastings: Why they fight John Loy es un guionista que ha dedicado gran parte de su carrera a la Historia con funciones

seguir leyendo >>


S01, Ep06 - TV Or Not TV (Part 1)

Acerca de las tiernas relaciones entre la Televisión y el Poder Hace tiempo Andreu Buenafuente entrevistó simpáticamente al presidente del Gobierno. Era el cómico en casa del Presidente, sin prestar atención a hechos clave: José Miguel Contreras (consejero delegado de La Sexta) , Miguel Barroso (ex secretario de estado y ex socio de La Sexta) y Jaume Roures (presidente de MediaPro, que se fusionará pronto con el Grupo Árbol del primero). Lejos de atenernos a la conspiración, todo es mucho más sencillo: además de la relación empresarial entre estos señores, está su tierna sintonía con Don Zapatero. Anoche en Buenafuente apareció

seguir leyendo >>


S01, Ep06 - Tv or Not Tv

Terminamos asegurando lo mucho que amábamos el gusto y juicio de gente como el Mayor Tom Duryea. ¿Y se han fijado lo bien que casa la sátira con la seriedad conservadora? Este episodio es un catálogo casi obsceno de pruebas para que triunfe la voluntad, falta saber cuál. En Warner Bros hay telebasura (y edificios con el hortera logo de la Warner Bros) Sucios hombres de negocios, lujuriosos con coletas y ostentosos anillos. Y Negros Y Amigos de los Negros Además de sucias ex-hippies. Está claro: los compañeros son gays!!!! Y Howard Stern no es de fiar. Tampoco Letterman. Pues eso, vayan con cuidado. La historia domina también las obras

seguir leyendo >>


Creado con WordPress por eunice szpillman - Elitevisión (cc) 2007 - contacto(en)elitevision.tv