En el momento de escribir estas líneas, y ciñéndonos a los episodios de esta primera temporada, Hielo comparte puntuación máxima en la IMDb (8.2) con S01, Ep02 - Escurridizo y el season finale S01, Ep23 - El matraz de Erlenmeyer. Pueden consultar otras clasificaciones, a través de otras fuentes, y verán que su posición nunca varía demasiado: el debut del director David Nutter en Expediente X —y tercer guión de Glen Morgan y James Wong— siempre ha sido uno de los capítulos favoritos de los fans… incluso de aquellos que nunca han oído hablar de un viejo llamado John Carpenter. Y no hay duda de que el episodio brilla con luz propia dentro de la historia de la serie, pero también es innegable que reluce doblemente al claror de esa otra luz, surgida en 1982 de la capucha de una sombra.
Si hablamos de La Cosa, y no de Who Goes There? (o de El enigma de otro mundo), es porque Morgan y Wong culean claramente al ritmo (narrativo) de la versión carpenteriana: le guiñan un ojo a la madre —uno de los personajes se apellida Campbell—, pero es el pandero de la hija el que va enrojeciendo a base de azotes y pellizcos. Como en la película, la acción arranca con la desintegración del equipo que libera la amenaza, sólo que esta vez todo ocurre en el interior de su propia base: en una suerte de What If? perruno, no es la huida del chucho infectado lo que propicia el encuentro con las nuevas víctimas, sino la transmisión de un mensaje demente al exterior por parte de uno de sus amitos. Adivinen quién lo recibe.

La Cosa (arriba) versus Hielo (abajo). La diferencia de
presupuesto se hace notar en el acabado de los perros y las jaulas.
Antes de que me expulsen de la Iglesia de la Thingciología: tienen razón, técnicamente ni el perro de la madre ni el de la hija estaban infectados, sino que de hecho eran copias alienígenas del animal. Pero como decía Bukowski, “puta la madre, puta la hija, puta la manta que las cobija”: aquí el invasor del extrarradio que ha pasado miles de años sepultado bajo el hielo polar no es la criatura multiforme y fragmentaria a la que diera vida el legendario Rob Bottin, sino un parásito vermiforme que dispara los instintos asesinos de sus víctimas. Un gusano tocapelotas, vaya.

Scully durante la extracción de uno de
los gusanos. Toda la cara de Raquel Mosquera.
Y como ya señalamos al principio, los dominios de la bestia han menguado de forma proporcional a su poder y su tamaño: toda la acción principal del episodio se desarrolla entre las cuatro paredes de la base, una decisión declaradamente práctica (económica) que por fortuna (por narices) contribuye a avivar el mal rollo y las sofocaciones a ambos lados de la pantalla. El efecto hay que agradecérselo sobre todo a los decorados de Graeme Murray, interiorista extraordinaire que también formó parte una década atrás del equipo artístico de, ueh, La Cosa.
Encerrados ahí dentro con Mulder y Scully nos encontramos a un cuarteto de actores que, 15 años después, consiguen que el capítulo se vea como una especie de Gran Hermano VIP Sobre Hielo, ya que durante este tiempo todos han logrado disfrutar de papeles destacados en diferentes series de éxito: así, tenemos a Xander Berkeley (George Mason en 24), Steve Hytner (Kenny Bania en Seinfeld), Felicity Huffman (Lynette Scavo en Mujeres desesperadas) y Jeff Kober (el brujo Rack de la sexta temporada de Buffy, en la imagen).

Sí, en EliTeVisión esto se considera un papel importante. Circulen.
Un último apunte (y nunca mejor dicho): además de por el estreno de Expediente X, 1993 ha pasado a la historia por ser el año en que John Woo tomó las Américas a vandammazo limpio, y la presencia en Hielo de dos Mexican standoffs como dos soles no puede ser ajena a ese acontecimiento. El primero tiene lugar entre los dos últimos supervivientes del equipo original, y se resuelve de la forma más diplomática posible, mientras que el segundo está protagonizado por los mismísimos Mulder y Scully en pleno ataque paranoide. Será Mulder quien baje su arma, en una emocionante muestra de confianza que Scully le devolverá más tarde dejándole jugar a los médicos con ella (otra vez).

Los que se pelean se desean.
Scully’s Got an Appendix: Arctic Scully.

EXEQUIS (Deposiciones apócrifas extraídas de la publicación del mismo nombre).

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July 9th, 2008 a las 9:57 am
La espera ha merecido la pena. Bravo!
Andrés HH :
July 9th, 2008 a las 5:08 pm
Hey, gracias Doc!
Brian Edward Hyde :
July 10th, 2008 a las 12:21 am
Estupendo análisis, sí! Me ha encantado el detalle Raquel Mosquera de mi querida Scully. No tiene desperdicio. Ya mismo me pongo a revisionarlo, que no me acordaba ni de la plantilla de actores que aparecía.
Estupendo, insisto!
Andrés HH :
July 11th, 2008 a las 11:47 am
Muchas gracias, señor Hyde. No dude en volver por aquí después de la revisión para comentar sus impresiones.
Tervangil :
July 11th, 2008 a las 6:12 pm
A mí este capítulo siempre me pareció una explotación bastante floja de la cosa. Por otro lado, me sorprende tanto elogio a la primera temporada de la serie, para mí floja y simplota. Al menos comparándola con lo que vendría después.
Andrés HH :
July 11th, 2008 a las 7:03 pm
Pues fíjese lo que le digo: a mí también me sorprende. Pero créame, no es tan mala como usted la recuerda.
Tervangil :
July 11th, 2008 a las 9:21 pm
Qué va, si me repasé la serie hace nada, y bueno, la conclusión que saqué es que la cosa renquea un tanto hasta que engrasan la maquinaria hacia la tercera temporada. Los comienzos no son malos, que me los tragué encantao, pero viendo el entusiasmo de estos primeros capitulos, cuando llegue a lo gordo el aplausometro va a explotar en mil pedazos.
Los articulos bien, por cierto, le leo agusto.
Andrés HH :
July 12th, 2008 a las 3:11 am
Precisamente para que se me lea a gusto (gracias) intento exprimir igual los episodios que me gustan más (éste) que los que me gustan menos (el anterior), y supongo que ése es el entusiasmo que a usted le llega, pero fíjese en el muñequito que acompaña cada entrada en la página principal y verá cómo no está siempre igual de animado.