Hi, this is MacGyver. We all know how these things work, so when you hear the beep, go for it.
MacGyver
MacGyver es un típico caso de estudio de los teóricos de la resonancia en el vacío. Un proyecto humilde que adquiere proporciones descomunales de manera inexplicable. Uno que debía fracasar y prevalece por circunstancias imposibles de aislar, cambiando súbitamente nuestra percepción total del universo.

El universo antes de MacGyver
Hace cerca de un año leí un artículo de Patrick Ulam, el renombrado teórico de los medios norteamericanos adscrito a la Universidad de Rutgers, donde explora los factores que contribuyeron al éxito de MacGyver dentro y fuera de su país. Ulam es probablemente uno de los primeros estudiosos del tema que propone una distinción explícita entre los dos fenómenos. Productos distintos, asegura. El primero es una serie de siete temporadas. Ciento treinta y nueve capítulos en orden lineal. Boring. El segundo es una reunión interminable, inesperada, fragmentada. Un conjunto no ordenado sin extremos y con repeticiones (frecuentes). A Ulam le interesa particulamente cómo es modificada la percepción de una serie por la regularidad y frecuencia de transmisión. Asegura que MacGyver es un ícono cultural a nivel mundial debido a que rápidamente resonó en canales descuidados de retransmisiones donde estos factores quedaban en manos del caos. Para comprobarlo, introduce las fechas de transmisión de los episodios en canales coreanos, ecuatorianos y nigerianos en una base de datos, demuestra que la complejidad de Kolmogorov asociada a la sucesión de episodios es altísima, cercana a la aleatoriedad absoluta del misterioso Ω de Chaitin, y luego correlaciona estos datos con estudios que aseguran que, en estos paises, la visibilidad y aprobación de MacGyver fácilmente -y de manera constante- superan los de casi cualquier figura pública nacional, permitiéndole con facilidad tener aspiraciones presidenciales y sexo -de querer- con mujeres deconocidas. El resultado, aunque en principio perturbador, es de esperarse.

Profesor Patrick Ulam, PhD
Mientras series como Dinastía basan su capacidad de captura en el desarrollo de historias acumulativas que permitan que el espectador, no importa donde inicie su afición a la serie, sienta que tiene una perspectiva total de las relaciones entre los personajes (por más complejas que estas sean), en MacGyver los productores apuestan por una captura por ausencia de totalidad (CAPAT): el espectador de MacGyver descubre rápidamente que nada importa más allá de lo que ocurra en la siguiente media hora y lo que haya ocurrido en los últimos cinco minutos. La trama introductoria que encabeza cada capítulo es la primera pista: en pocas ocasiones se relaciona con el contenido del episodio (y más de una vez es desarrollada por equipos de guionistas independientes, como veremos en el capítulo dos). Otros datos a considerar son los siguientes: La serie tiene dos personajes. La serie nunca tiene un cierre. Los personajes no cambian ni se desarrollan. Los personajes, a decir verdad, no tienen perfil. El coeficiente de captura de estas metodologías narrativas mediáticas ha sido ampliamente discutido por equipos interdisciplinarios en la universidad de Iowa y la universidad de Camerino, en Italia. Aunque los desarrollos son independientes y los enfoques podrían señalarse incluso como incompatibles, ambos coinciden en asegurar que la CAPAT es más efectiva en términos generales y requiere una inversión en marketing ampliamente menor. Eso de por sí explica parcialmente el fenómeno, pero a ello hay que sumar además el asunto de la navaja.

Típica navaja suiza
Seamos sinceros: Todo el mundo desearía usar todas las hojas de su navaja suiza alguna vez. Esa es una de las frustraciones más arraigadas del hombre de las décadas de los ochenta y noventa: la imposibilidad de desentrañar los usos de su navaja suiza de N utilidades, por no hablar de la de N+1. Algunos logran usar alguna vez la hoja pequeña para pelar una naranja, o practicar una traqueotomía de emergencia, pero es más por excentricidad que por verdadera necesidad. Sólo MacGyver puede encontrar usos legítimos para cada una de las herramientas de su navaja. Incluso la llamada “pinza inutil” es crucial en la resolución de un acertijo en el episodio número 128, del que hablaremos con cuidado más o menos en diez años si seguimos al ritmo programado, a menos que se atraviese, por cosas de la accesibilidad a episodios y retransmisiones, un poco antes. Pero esto de las navajas, lo sabemos, es además un tema vintage. Con el paso del tiempo y la caida de las torres (seis años ya) MacGyver se ha convertido en un símbolo de la nostalgia por las épocas felices cuando uno podía comprar navajas suizas para todos los amigos en el InBond de Swiss Army del aeropuerto de Ginebra —o navajas y chocolates, como Mohammed Atta— y cruzar el Atlántico cortándose con cuidado religioso las uñas de los pies. Esto, por supuesto, sólo aumenta la valoración popular de la serie y el personaje entre los mayores de veinticinco años y permite, además, fenómenos maravillosos como que el actor Richard Dean Anderson sea aún reconocido como MacGyver pese a haber sido durante un lapso más prolongado (nueve años versus siete) el coronel y luego general Jack O’Neil, quien protagoniza la serie de culto Stargate SG-1. Las torres gemelas fueron un gran impulso para el fenómeno MacGyver. Lo convirtieron en un añorado imposible. Lo catapultaron al terreno de los inmortales.

Inmortales
De estos y otros temas relacionados hablaremos durante el desarrollo de esta serie de reseñas alrededor de Angus MacGyver y su intensa, incoherente y delirante vida vacía. Serán en total, Dios mediante, ciento cuarenta meses de reflexión, análisis y exploración de este fenómeno mediático sin precedentes en la historia de la televisión mundial.
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October 18th, 2007 a las 11:19 pm
Esto es una locura. Hoy he asbido más sobre la grandeza intrínseca de Ulam que también estudió la metafísica de los robots de Star Wars.
Raul Sensato :
October 19th, 2007 a las 12:39 pm
Esta entrada ke ha quedado espectacular. La redacción me ha recordado mucho a la del maestro Mike Ibáñez:
http://minchinela.com/repronto/cosas-que-se-han-dicho-de-repronto/mike-ibanez-reprontismo-o-muerte/
Andrés HH :
October 19th, 2007 a las 7:54 pm
MacAnudo.
Nano :
October 20th, 2007 a las 1:29 am
Excelente entrada. Solo estoy en desacuerdo con su afirmacion de que ninguno de los dos personajes cambia. McGyver obviamente no cambia, pero Pete Thornton, el personaje del difunto Dana Elcar y quien supongo es el segundo personaje al que usted se refiere, si cambia. Se vuelve ciego. Y si no me equivoco termina por dejar la fundacion Fenix.
Lo cierto es que los unicos personajes que cambian de verdad son los que solo aparecen en unos pocos capitulos aislados (Penny Parker, Jack Dalton, Murdoc, etc.) y lo hacen en el transcurso de un episodio, y no a lo largo de la serie.
Curiosamente hoy en dia las series de mayor exito (en los Estados Unidos por lo menos) son todo lo contrario: si usted no se vio los primeros 3 episodios, no va a entender nada (como Lost). Por eso los ponen para que uno los pueda ver gratis en internet.
Javier Moreno, MD, RIP. :
October 20th, 2007 a las 9:08 pm
Recuerde que Pete sufre un problema ocular porque su actor lo padece. No es una decisión del show. Por ellos, Pete siempre hubiera sido exactamente igual.
El coeficiente de captura de Lost, como usted bien señala, es bajísimo. La última vez que revisé, estaba en menos de 0.2 µpcs/e.
John Tones :
October 21st, 2007 a las 1:34 pm
Que grandes momentos nos va a dar esto, la virgen.
Pussy Galore :
October 25th, 2007 a las 9:52 am
Me hacer un comentario gracioso e interesante, pero después de leer esta entrada, me he quedado sin palabras.
pibita :
April 19th, 2008 a las 8:52 am
che loco me arreglas el bocho con un clip y un poco de crema de afeitar?