1. LOQUILLO TAYLOR
Caspa: 1. f. Conjunto de escamillas blancuzcas que se forman en el cuero cabelludo. 2. f. La que forman las herpes o queda de las hinchazones o llagas, después de sanas. (DRAE) Aplicado al cine: producto de bajo presupuesto y menor sentido estético (Amando de Ossodio).
Sin créditos. Sin red. Así empieza este episodio del revival HPND, versión zombie: Películas para no dormir (PPND). Loquillo Taylor, presunto cantante metido a ídolo de barro, y la niña de los helados, esa presuntamente bella, pareja de hecho en una producción pretendidamente zetosa, con una estética rodrigotarantiniana (obviamente ustedes deben leer jessfranquiana), y en una espiral de cutreviolencia que incluye: monstruo de plástico, sangre falsa, proyección aleatoria de la misma… en fin, una película de mierda. O una mierda de película.
Arriba el telón.

2. LITERATURA CANÍBAL VS. CINE ZOMBIE
En 2001, Niccolò Ammaniti escribió Io non ho paura (No tengo miedo). La otra gran promesa del canibalismo literario italiano (con el permiso de Aldo Nove), se desmarca de las premisas del movimiento para relatar la historia de un niño que descubre un tesoro y lo hace suyo. Lo más interesante del relato es que, con preceptos heredados, es capaz de crear una novela que no arrastra lastres inútiles. Que no necesita referencias externas. O mejor, que las disfrutas sin que te las restrieguen una y otra vez. Ése es el secreto de la buena literatura. Del buen cine. Aunque se pretenda de derribo.

3. FESTIVAL DE REFERENCIAS: INTEGRANDO AL FRIQUI
Servidor, que creció en el esfínter del mundo civilizado, sin acceso a nada que no oliese a oficial y, si me apuran, reaccionario, aprendió a forjar sus iconos casi a golpe retrospectivo. Hoy, con los reinos de Taifas de los P2P, lo único que se necesita al descubrir alguna ignota película es tiempo. Se ha perdido la emoción de pillar, de madrugada, la emisión ya comenzada de Demons en TVE2, o el esperar una semana para poder ver La noche del terror ciego. Eso si no se moría Fred McMurray y te la cambiaban a modo de homenaje póstumo.
Como decía, ignoro si en las capitalidades varias el acceso a la subcultura era más fácil. Así lo supongo, puesto que, a la hora de mostrar el background, el particular panteón estético de cada uno, Paco Plaza, director de este episodio -ya saben, ese chico que hizo Romasanta, El segundo nombre, OT, la película, o la más reciente REC- se suelta la melena y vomita una andanada de carteles, cachivaches y modelos referenciales que invita al empacho o, directamente, al regüeldo.
Que los friquis ahora manejemos el mundo, de acuerdo. Que eso sea bueno, no necesariamente. Sólo hay que darse una vuelta por la blogosfera…

4. CUENTO DE… (escoja aquí su fiesta)
La premisa de Cuento de Navidad, por el título, debería ser la Navidad. Pues no. No lo digo yo, ni las golondrinas que suenan en las tomas exteriores, invalidando el tiempo narrativo (Pacoplaza, el invierno y la golondrina no se llevan bien, anótatelo en tu cuaderno de rodaje). Lo dice la trama y la misma acción. Que la genial Maru Valdivieso aparezca ataviada de Mamá Noel no implica Navidad, sobre todo porque nada en el metraje parece justificarlo. Podría vestir de nazarena y haberse titulado Cuento de Cuaresma, o de faralaes, y haberse titulado Cuento de El Rocío, o…

5. LOS NIÑOS: ESOS BENDITOS HIJOS DE PUTA
Pues eso, la premisa de la película es casi idéntica al libro de Ammaniti: aquí, un grupo de niños encuentran a una Mamá Noel en un agujero en un bosque cercano a un parque de atracciones abandonado y deciden quedársela. Accidentalmente averiguan que es la autora de un robo que le reportó 2.000.000 de pesetas (unos 12.000 de los actuales neuros). A partir de ese momento la torturan psicológicamente para sonsacarle dónde tiene escondido el dinero. Como oyen. Y todo entre pegatinas de V, bicicletas BH y émulos de Karate Kid.
La Maru, herida, aguanta el tipo como puede. Sólo la niña del grupo, Moni (Ivana Fauno Baquero), siente cierta empatía por la prisionera.
La Maru acaba muriendo, y la facción dura del grupo, siguiendo los dictados de la película Invasión Zombie (ver apartado LOQUILLO TAYLOR), en una suerte de Grimorio TV, deciden hacer sobre ella un rito vudú para ver qué pasa. Porque ellos lo valen.
A partir de ahí la cinta entra en un nivel más arcade, y se convierte en Pesadilla en Granollers, con los niños huyendo del fantasma resucitado de la Maru en las instalaciones del parque de atracciones.
¿Que qué pasa? La pregunta es… ¿importa?

6. NO ESTABA ZOMBIE, QUE ESTABA DE PARRANDA
Bueno, bah. Les cuento algo. Aquí se ve la mano del homenaje a HPND con un final con cierto sentido bucólico que tan de moda sigue eso dado en llamar Terrorismo mágico. Es lo salvable de la película. Al final la Maru consigue consumar su venganza, y le perdona la vida a la Moni…

Moraleja: Con los niños no se juega. Con los muertos tampoco…
Fine.
Hala. Y sin mentar a Los Goonies ni a Verano Azul. Con dos cojones.
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December 28th, 2007 a las 5:00 pm
Le digo una cosa: Yo hubiera querido firmar este post.
Amando de Ossodio :
December 29th, 2007 a las 4:38 am
Puede usted firmarlo sin ningún reparo. Tones ya lo hizo!
geerardo :
March 5th, 2008 a las 8:37 pm
fomeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee