The Spirit of Christmas - Jesus vs. Frosty (1992)
El hecho de que el origen de South Park, la serie de animación más iconoclasta de la televisión moderna (sí, no empecemos: más que Los Simpson; al césar lo que es del césar, y en términos de acoso y derribo de iconos establecidos, South Park no tiene rival) esté en un par de cortos animados de ambientación navideña tiene todo el sentido del mundo. Con sus irritantes sonrisas falsas, sus canciones típicas que implicitan mucho más de lo que explicitan y su mitología clásica, fácilmente atomizable con una pizca de ironía, es el campo perfecto para que dos estudiantes de la Universidad de Colorado, Trey Parker y Matt Stone, ambientaran durante la Navidad un corto de animación artesana que acabó siendo el germen de South Park.
Un grupo de cuatro niños cuyas voces y aspecto podemos reconocer perfectamente (aunque el gordo boceto de Cartman es el único que recibe un nombre, Kenny; adivinen quién es el primero en morir… quizás no es Kenny quien está predestinado al deceso, sino su apelativo) construyen un muñeco de nieve. Uno de ellos sugiere poner, en la tradición de uno de los mitos anglosajones clásicos navideños, el de Frosty el hombre de nieve, popularizado por una canción de Gene Autry de 1950, un sombrero mágico sobre el muñeco. El muñeco cobra vida y mata dos de ellos, primero a Kenny / Cartman, y después, disfrazado de Santa Claus, al niño de la capucha que, ya se veía venir, iba a acabar murienndo de todas formas. Los dos supervivientes a la Matanza de Inocentes deciden pedir ayuda al auténtico portador del Espíritu Navideño, Jesús, que con ayuda de su fulminante halo, consigue vencer a la terrible amenaza helada. Supongo que el hecho de que Parker y Stone firmaran el corto bajo el ficticio sello de Avenging Conscience Films es indicativo de algo.
Es curioso cómo algunas de las constantes más reconocibles de South Park se encuentran presentes en un material tan primitivo: no sólo la muerte de Kenny (aquí sin vocación de continuidad, pero ya con intenciones rupturistas de lo narrativo, como demuestra el plano en el que los tres niños se insultan ante el cadáver de su amigo, en una primitiva experimentación con el concepto de la perspectiva que alcanzará la gloria plástica años más tarde, en la serie), sino la sempiterna moraleja, aquí más a colación que nunca, dada la naturaleza navideña del corto: “He aprendido algo hoy“. Esa moraleja final oculta toda la carga de bilis que Parker y Stone han puesto en marcha con el simple planteamiento de un conflicto físico entre Frosty y Jesús:
- He aprendido algo hoy
- Sí, no pongas el sombrero mágico a Frosty
- No. He aprendido algo sobre el verdadero espíritu de la Navidad
- ¿De verdad?
- Sí. la Navidad no va sobre Frosty o Santa
- Tienes razón. Va sobre Jesús.
- No, tampoco va sobre Jesús.
Parker y Stone fulminan la Navidad como creencia religiosa para sustituirla por la creencia en algo material: los regalos (”Sé donde los esconden mis padres“), lo cual es muy propio de la pareja. Al convertir a Jesús en un mero superhéroe, transforman a su vez la mitología propia de estas fiestas (todo al mismo nivel: Frosty, Santa, Jesús) en algo material. Comprendida la esencia de la época, habiendo contemplado el horror y la muerte, los niños pueden hacerse adultos y pasar a los regalos. Que al fin y al cabo, a eso íbamos.
The Spirit Vs. Christmas - Jesus Vs. Santa (1995)
El éxito del primer The Spirit of Christmas fue tal que el ejecutivo de Fox Brian Graden pagó a Parker y Stone para que hicieran una felicitación navideña audiovisual, cuestión que sería parodiada en el episodio 65 de la serie, en la cuarta temporada, A Very Crappy Christmas. Aquí sí que podemos encontrar buena cantidad de los elementos definitorios de South Park, aparte del pueblo nevado, ya definido con el nombre que lo haría famoso: el grafismo se acerca mucho (aunque los gestos y la expresivbidad aún no han llegado al límite de hierática sutileza de la serie), el ritmo de los gags es completamente southparkiano, los cuatro niños protagonistas son prácticamente idénticos a sus sucesores y se puede decir que lo que sucede en este corto entra dentro de la continuidad de la serie. La muerte de Kenny, acompañado de sus inseparables ratas, las discusiones entre los niños, el judaísmo de Kyle y su abominable villancico de la Hanukkah… y el enfrentamiento entre Santa Claus y Jesús, auténtico núcleo del episodio y muy referenciado en posteriores episodios de South Park. (de hecho, en los créditos de las primeras temporadas aparece Santa volteando sobre su cabeza a Jesús)
Por lo demás, este segundo The Spirit of Christmas ofrece al espectador hábil (aunque los destinatarios de este corto fueron en principio muy limitados, sólo 80: piensen en un mundo sin youtube) un perfecto preámbulo del gran logro dialéctico de South Park: cómo el pueblo y sus niños deconstruyen el mundo de los adultos literalizándolo. El conflicto austeridad religiosa / banalidad colorista que representan respectivamente Jesús y Santa Claus se gira imprevistamente cuando ambos desvelan intenciones casi diametralmente opuestas: vanidad (Jesús quiere que la Navidad sea sólo su fiesta de cumpleaños) versus generosidad estéril. Para que al final todo se materialice en una pelea física real y, finalmente, en una artificiosa reconciliación con un deus ex machina muy particular (retomado en clave de musical en el largometraje) y una conclusión final lógica, visto lo visto: si lo más importante de la Navidad son los regalos, y los judíos reciben más regalos, hagámonos todos judíos. Al encuentro del auténtico espíritu navideño gracias al sinsentido extremo.
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December 23rd, 2007 a las 10:20 pm
Esto si que es una ILUSTRACIÓN.
*lars :
December 24th, 2007 a las 10:39 am
Sin duda alguna estos cortos resumen el sentir generalizado que todos nosotros queremos ocultar pero que lo alentamos año tras año: las navidades son los regalos. No paramos de criticar el consumo masivo en estas fiestas pero como nos quedemos algún año sin que nos regalesn, la montamos.