Los créditos de South Park han cambiado cuatro veces, aumentando progresivamente (a veces dentro de la misma temporada) su nivel de autorreferencia y reflexión. Así, MechaStreissand comenzó a figurar en los créditos a partir del episodio de South Park en el que hace su primera aparición. Mis predilectos siguen siendo los de la primera temporada, menos recargados pero ya exhibiendo bien claras sus cuatro virtudes principales.
(Lamento no poder ofrecerles un youtube con los créditos de la serie; irónicamente, South Park es una de las pocas series que se puede disfrutar íntegra y oficialmente en Internet. Aquí tienen el link del primer episodio. Disfruten de los créditos tras la presentación de Trey Parker y Matt Stone)Uno. Dejan bien clara la naturaleza artesanal originaria de South Park. Se acentuará en la tercera tanda de créditos (la más duradera hasta la fecha), en la que se llegan a ver unas manos construyendo a los personajes. Aquí ya, sin embargo -no olvidemos que el primer episodio, el de la sonda anal de Cartman, fue realmente construído con técnicas de collage y animación-, los personajes aparecen en pantalla como una suma de elementos que llegan volando desde distintas zonas, subrayando el estilo visual que consagrará a la serie como una de las más peculiares visualmente de la televisión contemporánea: los papeles hacen una pequeña sombra sobre los decorados. En la ficción son 2D; en la realidad, 3D. Justo lo contrario de lo que quieren hacernos creer la mayoría de los cartoons contemporáneos.
Dos. El mítico disclaimer que ha antecedido a cada episodio de South Park (”All characters and events in this show –even those based on real people– are entirely fictional. All celebrity voices are impersonated … poorly. The following program contains coarse language and due to its content it should not be viewed by anyone“) resume perfectamente el género humorístico y las intenciones demoledoras de los creadores de la serie. En sólo un puñado de frases completamente contradictorias, Parker y Stone asumen ya un papel que se han encargado de prodigar en entrevistas y apariciones públicas: las de genios del gamberrismo que improvisan sobre la marcha sus muy ofensivas barrabasadas. Es un disclaimer de vocabulario legaloide e infrahumano que entra a trapo en la corrección política extrema que hace tan risibles frases como “Todos los personajes y situaciones de este programa -incluso aquellos basados en gente real- son enteramente ficticios“. En un tipo de parodia en la que abundarán muy a menudo Parker y Stone en sus historias: cómo el deseo de abarcar todo lleva a la nada absoluta. Al sinsentido.
Tres. Imaginen que Los Simpson se llamara Springfield. A partir de cierto episodio, eso habría sido más que posible, ¿no es cierto? La sensación comunitaria que transmite la serie de Matt Groening sólo se ve interrumpida, de hecho, por el título de la serie, que impone una familia protagonista. El hecho de que los personajes secundarios tengan tanta importancia (no conozco a nadie con dos dedos de frente cuyo personaje favorito de la serie no sea un secundario) y de que la geografía de Springfield esté tan bien delineada no es casual a la hora de hacer triunfar la serie. Fíjense cómo en los primeros posts de Elitevisión hemos hablado mucho (y lo que queda) de los sitios: el Central Perk de Friends, el sótano de IT Crowd, la insensatez abstracta de El Prisionero. Pues bien: South Park sí se llama South Park. Toda su acción (con ocasionales y poco representativas salidas a zonas limítrofes como Aspen o Denver) se desarrolla dentro del pueblo. Volveremos sobre este tema, cardinal en South Park y en su concepción de un microcosmos, pero subrayemos cómo los créditos de apertura se encargan de ubicar la calle principal de la ciudad como centro absoluto de todo lo que ocurre en el programa. Los créditos no sólo van mostrando edificios y personajes emblemáticos, sino que sitúa a todos los personajes en un decorado, esa calle con su parada de bus escolar, donde se generan todos los conflictos. Los créditos de South Park, obviamente, no son la introducción a una serie, sino a un lugar, y esa cuestión impregnará cada sucesivo argumento.
Cuatro. El tema principal, interpretado por Primus. Brillante aquí en su encarnación original (ha llegado a mutar tres veces), ha hecho indisociable no sólo a esta canción sino al propio sonido Primus del estilo South Park. Parker y Stone no son tontos, porque tanto en la forma
como en el fondo,
Primus es puro South Park. O, para ser exactos, South Park es puro Primus. Con el bajista y cantante Les Claypool como único miembro permanente, podrían ser calificados como los Devo del hardcore progresivo. Por etiquetarlos de algún modo (Claypool no lo arregló al definir el sonido de Primus como polka psicodélica). Con tendencia hacia el rock reflexivo y hacia el post-punk, sobre todo exhiben letras surreales, críticas, borrachas de humor agresivo y directo y de agrio contenido social y político (sí, la combinación es posible; sólo es necesario tener talento). Es decir, Primus son la perfecta banda sonora para una inmersión total en el universo South Park, y como no, para escribir un análisis como este.
Dos bolas extra sobre Primus: primera, que Claypool sigue grabando sintonías televisivas; me fascina especialmente la fenomenal melodía que parió para Robot Chicken
; segunda, que al ser preguntado Claypool por el origen del nombre de la banda, dijo que era lo primero que se les ocurrió que rimaba con “anus“. Puro South Park. Puro Primus.
(El colofón: la línea que canta Kenny en el tema principal es la misma en las dos primeras temporadas: “I love girls with big fat titties, I love girls with deep vaginas“, que no necesita traducción porque al igual que pasa con los propios créditos, y a pesar de mis esfuerzos, se explican perfectamente por sí solos)
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November 9th, 2007 a las 11:34 am
[…] … y los crditos de la serie de animacin en 2D ms atrevida de la televisin? No se las den de listos. La respuesta es muy fcil. Pero a ver si son capaces de marear la perdiz tanto como yo en Elitevisin, en mi anlisis de los crditos iniciales de South Park. […]
Alvy Singer :
November 9th, 2007 a las 8:16 pm
Voy a decirlo claro: la conclusión de Primus-South Park es un equivalente valioso por prácticamente inconcebible. Sin ir más lejos, yo hubiera tirado de las elecciones más sencillas (y por motivos, que yo admito equivocados) como CAKE.